Radio Jënpoj en su 9º Aniversario

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Estrategias del gobierno contra radios comunitarias

15 sept. 2008

Revolucionemos Oaxaca
Modificado el Monday, 15 de September de 2008

En Oaxaca, el auge de las radios comunitarias ha evidenciado la necesidad de las comunidades por producir sus propios medios de información, ante los contenidos mercantilizados de las radios comerciales. Sin embargo, abrir una radio para operar bajo las leyes mexicanas implica un sin fin de trámites engorrosos y de alto costo, que han hecho desistir a muchas personas y ni siquiera interesar a otras.Aun así, hay radios comunitarias como Jën Poj, de Tlahuitoltepec, que transmite de forma regular y sin riesgo de ser cerrada por el gobierno, gracias a estar permisionada ante la COFETEL y al respaldo de su comunidad.

No obstante, encontramos a muchas radios que operan sin permiso, mezclándose estaciones religiosas, de partidos políticos y comerciales, que se resguardan bajo el término de comunitarias, cuando sus fines son totalmente distintos. Pero dentro de esta larga lista, también se encuentran proyectos radiofónicos que promueven saberes comunitarios y difunden temas de derechos humanos: las radios comunitarias y las radios libres.Igualmente, a través de estas radios se expresan criticas al sistema político actual, lo que indudablemente ha inconformado al gobierno, más que su presunta clandestinidad. Hecho que se reafirma al realizar un recuento de las agresiones que han recibido radios permisionadas y no permisionadas en la entidad.Como ejemplo, está la radio comunitaria no permisionada Zaachila, cuyos integrantes han recibido amenazas e intimidaciones por parte del gobierno municipal priísta de la población, incluso llegaron, hace un mes, a balacear la casa de Melesio Melchor Ángeles, uno de los locutores.La radio comunitaria Nnandia de la región mazateca oaxaqueña, a pesar de contar con el permiso requerido, fue tomada violentamente por un grupo un grupo priista de la misma comunidad, durante el conflicto social del 2006, sin que hasta la fecha autoridades estatales o federales hayan realizado alguna acción para devolver el equipo a quienes integran la radio.En este contexto, el gobierno estatal de Oaxaca, en conjunto con el Federal, a finales de agosto, comenzaron a cerrar radios no permisionadas, bajo el pretexto de no estar legalmente constituidas, intimidando asi, a los proyectos de radios comunitarias que transmiten sin permiso.El 29 de agosto, la radio libre de Huajuapan, La Rabiosa, perteneciente a la organización social CACTUS y una de las nueve radios mixtecas de la Red Caracol, fue desmantelada por elementos de la Policía Federal Preventiva, Policías Estatales, personal de la Dirección de Transito del Estado, supervisores de la COFETEL y de la Secretaria de Comunicaciones y Transportes, apuntó el coordinador de la radio en un comunicado. A partir de esa fecha y luego de realizarse la Primera Asamblea de Radios Comunitarias y Libres de Oaxaca, se efectuaron operativos en el Istmo de Tehuantepec, a petición de los dueños de empresas radiofónicas de la región, para desmantelar los equipos de las radiodifusoras no permisionadas comerciales, que llegan a 25, cuando las comerciales legalmente constituidas son 10. Esto alertó a quienes forman parte de Radio Totopo, una de las pocas frecuencias comunitarias, que tras el temor de su posible cierre, fue resguardada por vecinos y radioescuchas.

Actualmente las radios comunitarias viven un clima de tensión ante la posibilidad de ver destruido su proyecto social por falta de un permiso, estipulado en la Ley Federal de Radio y Televisión. Aunque es importante enfatizar que dicha ley no corresponde a la realidad de las comunidades. “Operar una radio comunitaria sin presencia del Estado mexicano, es posible, es financiable, necesitas un micrófono, un transmisor y una computadora, pero operar una radio con las estipulaciones de la COFETEL es complicado”;, comentó Melquiades Rosas, integrante de la Radio comunitaria permisionada Nnandia. Por ejemplo, Melquiades Rosas detalló que se requiere cerca de 400 mil pesos para comprar un equipo que haga funcionar la radio, el cual debe estar dentro de un catálogo de la COFETEL, en caso de estar gestionando un permiso.Después, se debe hacer un expediente técnico de la radio, el cual debe estar firmado por un perito reconocido por la COFETEL, que generalmente cobra entre 70 mil y 80 mil pesos por hacer los estudios. Pero los pagos no terminan ahí, falta el pago para utilizar el transmisor y el lugar donde se ubica la radio, lo que suma otros 10 mil pesos, sin olvidar que el permiso debe ser renovado cada 7 años. Asimismo, en la Ley de Radio y Televisión no se menciona el término radio comunitaria, sólo se categoriza a la radio pública. Por eso las radios comunitarias, que tienen permiso, deben crear una asociación civil para adquirirlo. Además que a partir de la elecciones federales del 2009, las radios permisionadas comunitarias tendrán que transmitir spots de partidos políticos durante su programación, lo que va contra los sentimientos de las comunidades”;pues los partidos políticos han sido los causantes de la descomposición política... entonces ¿cómo vamos a poner esos spots?, expresó Melquiades Rosas. Bajo este difícil panorama continúan operando radios comunitarias y libres de Oaxaca, mientras el gobierno, seguramente prepara una nueva estrategia para desarticular las voces que le critican, porque ¿Será que los recientes operativos policiacos fueron sólo una fase de prueba?

Fuente: Revolucionemos Oaxaca

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